Mantendremos la austeridad republicana
El Proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación correspondiente a 2026 presentado a la H. Cámara de Diputados, tuvo como principio fundamental la austeridad republicana, con lo que se garantiza un uso eficiente y responsable de los recursos públicos, para mantener las finanzas públicas sanas, la consolidación fiscal, el equilibrio presupuestario y una estricta disciplina fiscal.
Cada asignación fue diseñada de forma cuidadosa y estratégica para asegurar su máximo impacto en el bienestar de la población, el fortalecimiento de la infraestructura nacional, la promoción de la soberanía energética y alimentaria, y el avance en la reducción de desigualdades.
En tal sentido, en el marco de las medidas de austeridad, previstas en los artículos 61 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria y 9 del Presupuesto de Egresos de la Federación del 2025, a marzo de 2026, se generaron ahorros fiscales por 106.8 millones de pesos en la APF.
Durante los primeros tres meses de 2026 se observó el siguiente comportamiento por capítulo de gasto:
El gasto de operación en términos reales mostró un incremento de 9.8% con respecto al registrado en el primer trimestre de 2025. En su interior, los servicios personales se incrementaron en 14.9% real anual, por mayores erogaciones por parte de la SEP, el IMSS y el ISSSTE, mientras el gasto de operación distinto de servicios personales fue menor en 3.2% real anual.
El pago de pensiones y jubilaciones contributivas fue mayor en 6.1% real anual.
El gasto en subsidios, transferencias y aportaciones fue superior en 11.4% real anual, lo que reflejó una mayor cobertura de los Programas para el Bienestar.
Las ayudas y otros gastos presentaron un decremento en términos reales de 70.5%.
El gasto en inversión física fue menor en 15.6% real respecto a la registrada el año anterior, lo cual obedeció fundamentalmente a las menores erogaciones en la inversión física directa de PEMEX y del Gobierno Federal, de 51% y 37.4% real, respectivamente. Esta tendencia reflejó un rezago en la ejecución presupuestaria en el primer bimestre, el cual se revirtió parcialmente en marzo cuando la inversión registró un aumento real anual de 69.8%.